El domingo fue el día para los K2 y C2, bajo un tiempo húmedo y fresco en Vila Verde, Portugal. Ya desde el inicio de la carrera de las mujeres senior K2 se vio que la pareja británica de Fay Lamph y Lizzie Broughton iba con determinación para la carrera. Era la única pareja que no había doblado con el K1, lo que pareció notarse en el impetu que imprimieron a su ritmo desde la primera vuelta. De hecho, sólo la pareja española sub23 de Raquel Carbajo y Nuria Villacé pudo mantener su ritmo, mientras que las siempre favoritas parejas húngaras estaban juntas en el segundo grupo, pero poco a poco perdiendo segundos. A media carrera, la diferencia ya era de aproximadamente un minuto.
Todo parecía tranquilo hasta el quinto porteo, cuando Carbajo y Villacé, a las que no les parecía funcionar el achicador, trataron de vaciar el K2 mientras corrían el porteo y empujaron a las británicas contra las vallas. Por un momento hubo cierta tensión y los jueces estaban justo delante, pero no apreciaron intencionalidad en el lance y la carrera continuó sin penalizaciones. Pero este lance hizo que las perseguidoras cerraran un poco la brecha y durante la última vuelta no era más que de unos 30 segundos de desventaja. En el último porteo, Lamph y Broughton entraron con decisión y se escaparon mientras las españolas se detenían para sacar el agua del K2. Así que no hizo falta sprint para decidir una carrera en la que las británicas se llevaron el título europeo. Carbajo y Villacé consiguieron una merecidísima y muy trabajada plata a unos cincuenta metros de las vencedoras y en el sprint por el bronce, Bara y Kiszli se llevaron la medalla para Hungría después de mantener la ventaja de 10 metros que consiguieron en el porteo sobre Løvborg y Pretzmann.
En C2, a sólo 9 pareja, pero con un campo muy fuerte, contando con muchos campeones mundiales y medallistas entre ellos.


