Comenzó ayer una nueva edición de la Regata de Río Negro con la primera etapa entre Neuquén y General Roca, de 46 kilómetros. Con la novedad este año de la ausencia de Pinta y Mozzicafredo, indudables dominadores de la competición durante el presente siglo, varias parejas se presentan a ocupar el cetro. Dentro de los candidatos al título en cada una de sus categorías, contamos este año con la presencia de dos grandes palistas españoles: Luis Amado Pérez en K2 Senior junto al local Santiago Scalesi y el tudense Alberto Díaz Portas, uno de los favoritos en K1 Máster.
De entrada, el río se encuentra este año un poco más bajo de caudal, por lo que el palear se hace duro durante las más de dos horas de cada etapa. De hecho, en esta primera etapa el crono ya ha sido 7 minutos superior al del año pasado sobre el mismo recorrido. A pesar de que los participantes de las categorías reinas, senior y junior, son más bien escasos este año (comienzan a oirse voces que ya nos son familiares, acerca de que el poco fomento del deporte entre la juventud hace que el número de veteranos sea mucho mayor que el de jóvenes, incluyendo aquí a senior que ya pasan largamente los 30), la competencia en los puestos punteros es grande y se ha visto una primera etapa muy luchada en cabeza.
Hubo cinco parejas comandando la carrera en K2 desde el comienzo: Franco Balboa y José Guerrero, Santiago Scalesi y el asturiano Luis Amado Pérez, Agustín Reyes y Guillermo di Renzo, Juan Manuel Scalesi y Julián Algañaraz y, por último, los hermanos Mauricio y Rodrigo Caffa.